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Cómo limpiar rodillos de pintura

Entre las tareas mucho más desapacibles en el momento de colorear una habitación es adecentar las herramientas entre una mano y otra. Normalmente se aconseja remojar las brochas y rodillos en agua ardiente para eludir que la pintura se seque sobre ellos, y es un consejo. Su colosal desventaja es que, en el momento en que nos encontramos a puntito de utilizar la próxima cubierta, debemos chorrear bien las herramientas, puesto que han absorbido una cantidad esencial de agua que puede diluir la pintura. Si la pintura usada es plástica o al agua, es suficiente con lavarla con abundante agua hasta remover cualquier resto de pintura que no se haya podido remover con papel periódico. Es recomendable apretar el tubo con los dedos para garantizar una limpieza intensiva; En ciertos casos en los que se vea que la pintura está muy pegada, es conveniente dejar los rodillos en remojo a lo largo de uno o un par de días. Se tienen la posibilidad de usar guantes de látex para resguardar las manos, pero siendo de agua no va a haber mayores inconvenientes si no se usan.

Una vez seca la primera cubierta, no tengas dudas en utilizar la segunda para hallar un acabado particular. Antes de almacenar el Aerosol Todo Lote, recuerda vaciar el cabezal esparciendo el aerosol con el bastón en situación invertida, de esta forma evitarás que se tape. Ten presente que la pintura que no entre en contacto con la silla proseguirá su sendero, con lo que te aconsejamos ponerla encima de un plástico y no pintarla si hay algo de viento. Primeramente, seguramente sabes que los estampados o dibujos de los azulejos acostumbran a ofrecerle un aspecto obsoleto a tu baño o cocina. Una manera económica de actualizar su mosaico es colorear con un mosaico particular como Todo Lote. Si usas su color predeterminado, el blanco, te dejará agrandar el espacio y prosperar la iluminación.

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Otra alternativa para herramientas manchadas con pintura al agua

Como es natural, siempre y en todo momento hay otra alternativa para sacar las herramientas utilizadas.

Pero esto no es muy aconsejable con pinturas al agua, por su sencillez de limpieza y la oportunidad de reutilizarlas, por consiguiente, de manera frecuente.

Ocasiones bien difíciles

En ocasiones sucede un fallo, con lo que las herramientas quedan con restos de pintura pegada. Si bien parezca difícil, se tienen la posibilidad de recobrar. En estas situaciones, es bueno sumergir las herramientas a lo largo de unos minutos en líquido decapante.

Este disolvente se usa para remover capas de pintura, barniz u óxido de muebles de madera, azulejos e inclusive metal. No obstante, es un complejo tóxico que debe manipularse con guantes y mascarilla. Moje el cepillo o el cepillo debe perdurar unos minutos.

Debemos chorrear los restos de pintura que aún quedan en la brocha o pincel, pasarla bien por el borde de la pintura, aun pasando sobre alguna madera o cartón que tengamos tirar.

Entonces, en dependencia del género de pintura que empleemos, la vamos a lavar con agua o algún resuelva.

De qué manera adecentar los rodillos tras colorear

  1. Retire el exceso de pintura pasando el rodillo sobre hojas de periódico hasta remover la mayoría. Precisará emplear múltiples hojas en el momento en que las llene con pintura.
  2. Lavar con agua o disolvente según el género de pintura. Si es viable, desmonte el tambor del rodillo, va a ser mucho más simple de adecentar.
  3. Frotar con agua y detergente, enjuagar bien y menear el exceso de agua al finalizar.
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